El sol y nuestro organismo

Nuestra principal fuente energética proporciona la luz y el calor necesarios para las plantas, animales y, por supuesto, para el ser humano. El sol no sólo recarga nuestra energía, sino que también apoya nuestro sistema inmune, fortalece los huesos, entre muchos otros beneficios que van más allá del estético bronceado.

 

El sol

Beneficios del astro Rey

Exponerse al sol estimula la producción de la vitamina D que fija el calcio en nuestros huesos y dientes. Además, nos protege de la formación de tumores en ovarios, vejiga, útero, estómago y próstata. Basta con tomar sol por 15 min, unas dos o tres veces por semana, para recargar los depósitos naturales de vitamina D del cuerpo. 

La exposición al sol fortalece el sistema inmune al estimular la producción de glóbulos blancos. Se ha comprobado que las personas que viven en climas soleados presentan menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, mientras que durante la temporada de verano los niveles de colesterol son menores, debido a que la luz UV ayuda a metabolizar el colesterol evitando que se pegue a las arterias.

Los rayos de sol en nuestro cuerpo provocan la dilatación de los vasos sanguíneos superficiales, aumentando la circulación de la sangre en la piel, disminuyendo los valores de presión arterial, estimulando el metabolismo y la depuración de los tejidos.

Otro dato interesante es que los rayos UV aumentan la producción de un neurotransmisor relacionado con la sensación de bienestar: la serotonina. Este neurotransmisor también interviene en la regulación del sueño, la temperatura corporal y nuestra conducta sexual.

Todo indica que bajo el sol es más sencillo disfrutar del lado positivo de la vida al alejar el cansancio, la depresión y el estrés, pero ¡cuidado! Hay que hacerlo de manera consciente sino nuestra piel será la primer afectada. 

El sol

Cuidado con tomar demasiado sol

Afortunadamente en el trópico contamos con el sol todo el año, y es por ello que debemos cuidar en extremo nuestra piel de la exposición constante. 

Debido al desgaste de la capa de ozono, las radiaciones de UVA y UVB impactan con mayor fuerza sobre las células de la piel, causando manchas, arrugas y en el peor de los casos, cáncer. Si te vas a recostar al sol, te recomendamos hacerlo en las primeras horas horas de la mañana y las últimas de la tarde, evitando a toda costa el sol entre las 11:00 am y 3:00 pm, cuando este es más intenso. Recuerda hidratarte y usar bloqueador siempre, así no estés en la playa. 

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