Rita Córdova

Venezuela es conocida mundialmente por sus reinas de belleza, todas de alto calibre, pero en los años 80, otra industria floreció en el país, el modelaje. Durante esta efervescente década, modelos como Patricia Velázquez adornaban las pasarelas alrededor del mundo, mientras que en el país, las academias y agencias ganaron fuerza, pero una se convirtió en pionera gracias al duro trabajo de personajes como Rita Córdova. 

Rita Córdoba


Puraguapura tuvo la oportunidad de conversar y pasar una tarde con esta empresaria de la industria del modelaje, ecologista, presidenta ejecutiva de Amazonian Project y productora del calendario Amazonian. 


Siempre pisando fuerte y hablando claro

“Como preámbulo a mi largo andar en la industria del modelaje, la belleza y el fashion en Venezuela, algo que quiero resaltar, es que nunca consumí ningún tipo de drogas. Hay tantas historias de personas famosas que al comienzo tuvieron como apoyo las drogas, y drogas duras, porque este estilo de vida no es sencillo. Esta siempre ha sido casi que una pregunta obligada en cada entrevista que he dado”, así empezó nuestra conversación con Rita, un personaje que ama hablar claro y dar su punto de vista sobre las cosas. “Siempre me preguntan que si yo estaba al tanto sobre cómo se manejaba el tema de las drogas en el medio, los más íntimos llegaron a preguntarme si yo las usaba. Quiero reafirmar que jamás, y eso que soy de la década de los 60”. 

Rita Córdova nació en El Tigre, estado Anzoátegui, pero no fue sino hasta su adolescencia que se mudó a Caracas. “Me crié con unos valores muy sólidos de rectitud, honestidad y principalmente respeto. Llegué a Caracas a terminar el bachillerato con muchos deseos de hacer una vida y construir una carrera. En mi colegio casi todos mis compañeros usaban drogas, pero llegó un momento en el que ya ni me ofrecían porque decían que yo había llegado a la ciudad en un guacal, eso no me molestaba, me divertía igual o más que ellos”. 

Al pasar de los años, Rita inició la universidad y con ella una nueva etapa en su vida. “Estudié Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela. Para ese momento todos mis amigos estaban ocupados con sus carreras y sus estudios, y yo empecé en el mundo de la moda. En la universidad conocí a mi exesposo. Él tenía un grupo musical que tocaba en la sala de conciertos, me pareció interesante porque en aquel momento él era todo lo que yo no: un ‘ñangara’, comunista, irreverente. Sin pensarlo me lancé de cabeza y a los cuatro meses me estaba casando, no llegaba ni a los 20 años”.

Inmediatamente Rita y su esposo Herman decidieron ponerse manos a la obra y empezaron a estructurar lo que sería la primera escuela y agencia de modelaje de Venezuela. “En unos meses estábamos en un penthouse de 600 metros cuadrados en la avenida Andrés Bello. Él se trajo a todos los profesores de la Academia de Radio y Televisión, que en ese momento estaba parada. Tuvimos como profesores a grandes profesionales de la talla de María Kallay, Grishka Holguín y Manuel Carvajal”.

La primera alumna inscrita del Herman’s Institute fue la señorita Judith Castillo que luego se convirtió en Miss Venezuela 1976 y primera finalista del Miss Universo. “Se empezaron a dictar los cursos de modelaje. Mientras la academia seguía, yo avanzaba en la universidad. Seguí estudiando, atendía a mis tres hijos y me gradué, pero al final la academia me tragó. Teníamos el Instituto Herman’s y la Agencia de modelaje Herman’s, en ese momento habían otras agencias, pero no habían escuelas, fuimos los primeros gracias a mi pasión y mi firme creencia de que siempre lo podíamos hacer mejor”. 

Rita Córdoba


Con el ojo puesto en el oro

Luego de 12 años de matrimonio, la relación de Herman y Rita llegó a su fin. “En ese momento pensé, que si había pasado tantos años construyendo un nombre para él, ahora podía pasar años construyendo el mío. Nos mudamos a la Castellana a una casa bellísima. En la fiesta de inauguración invitamos a unas 700 personas, pero asistieron unas mil. Modelos, prensa, gente importante, todos asistieron. Fue un punto maravilloso en mi vida porque sentí que lo había logrado tal y como yo quería, con sacrificio y ayuda de personas muy queridas”, cuenta Rita todavía con mucha alegría. “Producto de mi trabajo, ese día me fui a la casa a las 5 de la tarde para volver a las 8 a la inauguración, pero me conseguí con una calle abarrotada de gente y sin planearlo, mi comité de recepción fueron Paola Ruggeri, Barbarita Palacios, Miriam Quintana y muchas otras chicas que yo había apoyado. Este día fue algo tan hermoso y glorioso en mi vida profesional”. 

Esa casa en La Castellana se convirtió en emblema para los aspirantes a modelo en el país. “Por allí pasó todo el mundo, todas las modelos porque yo aspiraba a tener el mercado y lo logré. Puedo decir que vivimos los años dorados de la industria del modelaje en Venezuela. En ese momento habían hasta 30 castings diarios. Se hacían toda clase de comerciales y venía gente de la industria del cine a producir aquí gracias a los bajos costos de producción. Pasábamos noche y día trabajando. Todos los días era una grabación, una audición, algo. Viví tan agobiada de tanto trabajar y hacer nombres, que ahora me tocan estos años más suaves y los veo tan largos y aburridos”. 

“Los modelos podían vivir de su trabajo sin ‘prostituirse’ porque eso ha existido toda la vida, pero yo infundía mucho respeto. Yo era vista como la mamá de todas las muchachas y esa era mi responsabilidad. Si le veía potencial, le buscaba todo y buscaba proveerle lo necesario sin esperar nada a cambio”. Rita logró abonar la carrera de numerosos talentos venezolanos como: Verushka Ramirez, Yliana Yepez, Consuelo Adler, Sharon Luego y muchos otros; trabajó de la mano con agencias como Ford, Elite, Why Not, entre otras. 

Rita Córdoba


Amazonian Project

Este proyecto nació en Miami en 1995 gracias a Rita y es una organización internacional, no gubernamental, sin fines de lucro, dedicada a la creación, desarrollo y ejecución de programas dirigidos a la protección y conservación del medio ambiente, en especial aquellos que defienden la selva amazónica. “Surgió en Miami porque yo tenía el deseo de encontrar una vía para crear conciencia colectiva y poner los recursos de la industria del fashion en beneficio del medio ambiente. De allí surgen todos los proyectos de calendarios, programas de televisión y cualquier otro que nos ayude en nuestro propósito”. 


Adaptándose a nuevos escenarios

“Todo en la vida tiene sus altos y bajos, pero siempre estoy construyendo. El país cambió y lo hizo abruptamente, pero en ese camino de aspiraciones logré proyectar el talento nacional, hasta un apartamento propio vendí porque nunca tenía dinero de banco para las cosas, sino que era mi dinero ganado a pulso. Con el dinero de esa venta logré abrir y mantener mi agencia en Miami. Llevaba niñas preciosas a las que tenía que pagarles pasajes y estadía con la esperanza de que que cuando triunfaran, vería el retorno de esa inversión”, pero curiosamente esta ciudad supuso un gran reto para Rita y sus chicas. “Miami es una ciudad muy cruel para el modelaje. Se supone que habían seis meses de temporada altas y seis de temporada baja, pero el clima modifica los seasons y estos ya no duraban lo mismo. Entonces pasabas tiempo preparándote y cuando ibas a salir, ya todo había acabado y las chicas querían regresar a Venezuela. Yo siempre he pensado que las modelos venezolanas son tan bellas como cualquiera y que pueden triunfar donde sea. Lo que tienen Cindy Crawford y Naomi es que están en un lugar donde se mueve la industria, claro, me estaba pasando por alto algo súper importante, la educación y la idiosincrasia de la mujer venezolana. Las niñas venezolanas amaban estar en su casa, que su mamá les preparara el desayuno, la visita diaria del novio y quitarse las mañas típicas de una Miss es súper difícil”. El proyecto de Rita en Miami sólo duró cinco años en total. 

Rita Córdoba


El costo de llegar a ser los primeros

Rita y su equipo fueron pioneros en abrir el mercado internacional para talentos venezolanos. “A Venezuela venían scouts de todas partes a buscar nuevos modelos. Hubo un momento durante el Miss Venezuela en el que abrí un espacio para traer directores de algunas de las academias más reconocidas a nivel mundial. Un año vino Vittorio Sevianni de la agencia Why Not, y fue él quién se llevó a Patricia Velázquez”. Para ese momento la agencia de Rita mandaba a un promedio de 20 o 30 modelos a Europa. “Ahora viendo hacia atrás, creo que las modelos venezolanas no aguantaban el trabajo en el extranjero porque no habían pasado trabajo, cosa que ahora ha cambiado, siento que las circunstancias nos han hecho más fuertes. Antes salían de la casa para casarse y casarse bien, no a Europa a trabajar, eso era un choque fuerte y se deprimian”. 

Luego de tantos años de experiencia, Rita aún tiene mucho que contar y tiene una amplia colección de buenos momentos. “Con algunos de mis modelos he perdido contacto, con otros no, pero siempre me consigo un mensaje en Facebook diciendo que me recuerdan y eso es bonito. Gente que recuerda que hubo una buena relación de trabajo. ¿Lo volvería hacer? Diría que sí, pero cuando el ritmo laboral bajó y vi par los lados, lo que vi fueron unos niños que crecieron sin mi, mis hijos. Yo era la última que llegaba al colegio y siempre me vieron trabajando, hasta se me olvidaba hasta en qué grado estaban. Ellos siempre estuvieron a mi lado, nunca los dejé, pero estaba tan agobiada en el trabajo que me perdí muchas historias y eso siempre te queda por dentro”.  

Rita es sin duda uno de los personajes más peculiares que hemos tenido el placer de conocer. “Nací sietemesina y pesaba poco más de un kilo, mi mamá no estaba preparada para tenerme y le dijeron que yo no viviría. Me metieron en una caja de zapatos con algodones y con un bombillo me calentaban, por eso mis hijos dicen que esos dos meses en el horno me hicieron falta porque soy muy lenta para captar algunas cosas”, nos cuenta entre risas. 

Rita es una gran amiga de Puraguapura. María José tuvo la oportunidad de trabajar junto a ella como modelo, Mónica hizo lo propio como fotógrafo y Dora se preparó junto a ella como aspirante al Miss Venezuela. Tres guapuras fueron testigos de esa época dorada del modelaje que tanto recuerda Rita. Por esto y mucho más, mil gracias.

Puraguapura con Rita Córdoba

Puraguapura con Rita Córdoba

Ubícalos tú también

@rita7cordova