María Elisa Carmona

Talento en Venezuela sobra. Cada día tenemos el placer de conocer diseñadores y propuestas increíbles. MEC es la marca de la dulce María Elisa Carmona, una mujer con un estilo sencillo, pero con un talento increíble que se refleja en el perfecto manejo de la composición, el color y las formas de sus exquisitas piezas de bisutería.


María Elisa ha participado en festivales como el Miami Fashion Week y ha participado preciosos proyectos especiales como el 57 Aniversario de Estampas, donde realizó cinco pulseras de diseño único; y también formó parte del proyecto de Agua Viva de FUDENA, dedicado a la conservación del agua y el medio ambiente.  Pero la creación que causó furor fue una flor de corazón, disponible en muchos colores y que se adueñó de las muñecas de cientos de venezolanas. Esta vez tuvimos la oportunidad de conversar con María Elisa y nos contó un poco de su historia, estilo y proyectos.

 

MEC

De escape a pasión

Esta caraqueña nació en Barquisimeto, pero a los tres años viajó junto a su familia a EE.UU. “Era un poco salvaje de pequeña. Nos fuimos a Oklahoma porque mis padres iban a estudiar, pasé de un campo a otro, sólo que ahora un poco más lejos”. Al cumplir 12 años, María Elisa regresó a Venezuela donde continuó sus estudios. “Amo mi país, adoro esta tierra”.

“Al graduarme me fui a Marruecos a estudiar Francés y luego me fui a Nueva York a estudiar Filosofía”. Todo transcurría con normalidad hasta que una visita a Barquisimeto cambiaría el rumbo de las cosas. ‘Fui a visitar a mi papá. Conocí un italiano, el padre de mis hijos, me enamoré, me casé y me quedé en Valencia donde pasé 12 años de mi vida”. Pero no todo estaba dicho. “Cuando nació mi hija Octavia pensé que quería hacer algo mío, quería ser algo más que sólo mamá. Mi hermanita Clementina tenía un jueguito de hacer pulceritas, y mi mamá en lugar de comprarle pepitas para usar la maquinita, le compraba unas piezas bellísimas. Con ese sistema hice unos regalitos de Navidad que le encantaron a todo el mundo. Tenía 22 años y al principio era una especie de terapia, sin presión económica alguna.  Era una escape mental y un descubrimiento porque no sabia que tenia esas cualidades”.

 

MEC

MEC y la fantasía del color

Si algo diferencia las creaciones de María Elisa es el uso del color. Cada pieza es una experiencia cromática en sí misma y esto es gracias al talento único de esta orfebre. “El color y las formas es algo que desde siempre he disfrutado, aunque al principio no sabía mucho cómo manejarlas. Pasé cinco años disfrutando de los materiales hasta que con el tiempo descubrí que el polímero era lo mío y no fue sino hasta que me divorcié, que empecé a tomar esto seriamente”.

En ese momento, María Elisa ya entendía a la perfección los materiales y los gustos de su potencial clientela y así nace MEC, una marca venezolana que lleva por nombre sus iniciales y el color por estampa. “Mi primer taller fue en Valencia, una ciudad que es sumamente inspiradora por su clima y su vegetación. Lo que me gustó de Valencia es que también tiene un agregado industrial súper interesante que me proporcionaba mucho material. De hecho, mi primer encuentro con los metales fue con un orfebre valenciano con quién todavía trabajo”.

MEC

Valencia fue su trampolín y Caracas el escenario. “Ya conocía Caracas muy bien, así que lograr montar mi taller en Las Mercedes fue todo un lujo y una suerte. Hoy en día, tengo más de 3 mil elementos diferentes en mi taller”. Gracias a 20 años de recolectar materiales, María Elisa aprendió a trabajarlos a la perfección junto a su talentosa colaboradora, Aurelys. “En los materiales es donde el trabajo comienza”. 

Si bien el color es su marca, al principio los estilos de MEC se paseaban por la naturaleza, el uso del metal y algunas piedras. “Para ese momento la gente no tenía muy claro el uso del polímero en la joyería y probablemente yo tampoco. Usaba piedras pero no lograba el efecto del color que yo buscaba y ni hablar de la comodidad. Soy de usar mis piezas y notaba que se tornaban un poco incómodas si las usabas por mucho rato”.

“Con las formas no fue distinto, siempre me gustaron. Buscaba transmitir algo y tal vez con las piedras cuadradas no lograba. Quería ser un poco más pop, ser de fácil lectura. Siempre me ha gustado el corazón como figura y para mí el amor es la base de todo, entonces fui bastante enfática. Mi mamá me decía que usara un solo corazón, y no, yo quería usar ocho corazones”. Esto también es otro elemento interesante en las piezas de María Elisa, puedes ver como un material o forma puede presentarse en infinidad de maneras. “El corazón es un molde mío. Cuando salió la primera pulsera era blanca. Mi hija Octavia me ayudó a montarlas y se vendieron todas. Tenía contacto con los fabricantes y descubrí que podía sumar colores hasta incluir casi que el Pantone completico. Ahora tenemos 22 colores monocromáticos y la posibilidad de mezclarlos”.

MEC

Poco a poco, el sueño de María Elisa comenzó a tomar la forma que ella deseaba. “Hay muchos materiales muy particulares que pido a la medida, hay otros que no. Hay colores que mandamos hacer y claro, todo esto es poco a poco, nada fue de la noche a la mañana. Ahora también tenemos cosas hechas en Venezuela, como la firma hecha de goma. Si yo veo piezas que puedo perforar y agregar a mis piezas, lo hago”.  

Cada pieza MEC, muchas veces inspiradas en pájaros, es dinámica, perfectamente combinable y se parecen a su creadora, así lo explica su socia, Andrea Ayala. Otro punto a su favor es que cada pieza puede adaptarse a cualquier mujer y estilo gracias a que puedes relacionarte a ella, ya sea por el color, su forma o temática. Este es el valor de un accesorio, vestirse con una simple camiseta blanca no tiene que ser aburrido. Con MEC tienes para cada ocasión, si quieres ir toda de negro o si te sientes a full color.

MEC

La magia de transformar cualquier material

Durante los años, son muchos los materiales que ha usado María Elisa en sus creaciones. “Tenemos un dado de 20 lados que además representa un tema de armonía gracias a los números que tienen una belleza en sí mismos. Son dados de un juego de mesa que se llama rol, no son dados hechos para joyería, pero aquí están porque lo hicimos posible. Hay otras cosas que hacemos a mano también. Hemos perforado corchos. El elemento me habla a nivel de diseño y yo lo utilizo”.

“Me siento a diseñar solo dos veces al año porque genero mucho trabajo y el taller se vuelve un lío por el acondicionamiento del material. No me pasa como otros diseñadores que se acercan a la mesa y ya saben que colores van a trabajar, por el contrario, yo me acerco a todos los materiales y empiezo a entender por dónde va la cosa”.

MEC

El imperio MEC sigue creciendo y actualmente María Elisa está trabajando en el montaje de su nueva página web, donde el usuario podrá hacer curaduría de lo que desea ver. Las opciones estarán agrupadas por color, por colección, modelo y estilo. “Descubrimos que nuestros temas son: La tierra, el Caribe, lo animal, Caracas y Concepto, que es un poco de todo”.

Ahorita el mercado de MEC es principalmente Venezuela, pero la meta es proyectarse también a otros destinos, y no dudamos que eso sea posible, MEC es una marca perfectamente global y de una calidad increíble. “Tenemos unos 700 productos en el mercado. MEC es atemporal y no tiene una tendencia marcada, así que pueden usarse cuando se quiera”.

 

MEC

Diseñando futuro

“Ahorita estoy en un momento de introspección demasiado fuerte. Mi país soy yo, y soy yo quién debe resolver mi destino. Ahorita puede que mi tierra no me lo esté dando todo, pero en un momento lo hizo, y todo lo que construí fue gracias a ella y me lo llevo a donde vaya”.

El futuro que desea María Elisa es como sus colores, divertido y lleno de pasión por lo que hace. “En 10 años me veo en un momento más divertido y ligero de mi carrera, por ahora el trabajo aún exige mucho de mí. Estoy en todas las fases y etapas de la empresa. Me gustaría estar un poco más relajada y haber construido una estructura que me sostenga. Me veo en Venezuela o con ella, pero sin detenerme”.

El talento de María Elisa no se detiene y tiene en mente otros proyectos que le gustaría materializar con el tiempo. “Me encantaría diseñar de todo en la vida. Otras de mis pasiones en la vida es mi bicicleta y cantar a todo volumen. Ahorita estoy muy feliz y en parte se lo debo a mis decisiones de vida donde tengo la seguridad en lo que quiero y lo que deseo”.

Queridísima, dulce y naturalmente talentosa. Gracias por recibirnos en tu casa y por los maravillosos cócteles. Éxito infinito.

MEC

 

Ubícalos tú mismo

www.mec.com.ve