Ana María Ferris

 Hay personas que no se limitan a ver la vida superficialmente, y es a través del arte que pueden expresar  una visión mucho más profunda de las cosas, Ana María Ferris es una de ellas. Con mucha sensibilidad y fuerza, nos invita en cada una de sus fotografías a ver siempre un poco más allá de lo obvio, explorar lo íntimo, sentir lo que nadie ve. Rodeada de arte transcurre la vida de esta guapísima artista, escritora y profesora que tuvimos el inmenso placer de conocer

 


Una familia de artistas

La fotógrafo venezolana Ana María Ferris, es la segunda hija de un reconocido arquitecto quien fue Decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela. “Soy la hija del medio, tengo dos hermanos varones, así que en mi infancia fui un poco masculina. Me la pasaba con dos pistolas atadas a la cintura y jugaba todo el día con mis hermanos”, nos cuenta Ana María, una mujer sumamente cálida y divertida. Pero esa fuerza y vitalidad que tenía Ana María al jugar, nunca se vio reflejada en la parte académica cuando era niña. “No pegaba una, y recuerdo que una maestra en el colegio me dijo que nunca había conocido una niña tan apática en los estudios, eso me marcó y aún lo recuerdo”.

Cuando llegó el momento de escoger una carrera, Ana María no eligió ser arquitecto como su papá. Por dos años estudió Derecho y aunque no se graduó, en la Universidad conoció al amor de su vida y padre de sus hijas: Cory Bermúdez, quién es artista plástico como su abuela Lía, y su hija Elisa Bermúdez, mejor conocida como Lovely Gourmet, una dulce cocinera y fotógrafo que deleita a miles en redes sociales; sin duda una familia de artistas.

Muchos desconocen que Ana María también realiza libros infantiles de gran calidad. El primero, dedicado a su primer nieto Vicente, “Mi primer negocio”, es un libro para niños que puede ser leído por personas de cualquier edad; un manual para pequeños emprendedores. Luego, con la llegada de su nuevo nieto nace “Un Santa muy especial” y así cada vez que nace un nieto, nace un libro. Aunque a los últimos les he hecho un libro para compartir porque “ya son muchos nietos”, se ríe.

Ana María Ferris

Descubriendo un pasión

Ana María eligió finalmente la fotografía y ha logrado cosechar una maravillosa carrera de más de 20 años y más de treinta exposiciones colectivas en los más importantes salones y bienales de arte venezolano, entre las cuales podemos mencionar: “Cruce de Caminos”, Museo de Bellas Artes, Caracas, 1996; “Seis mujeres, seis propuestas en la fotografía contemporánea venezolana”. Centro Nacional de Fotografía, Caracas, 1997; “El hecho fotográfico en Venezuela”, Galería de Arte Nacional”, Caracas, 1998; “Gracias José Gregorio”, Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber, Caracas, 1999, y la participación en seis ediciones del Salón Arturo Michelena, 1991-2003.

Ana María Ferris

Ana María también ha intervenido en múltiples exposiciones individuales y ha participado en importantes eventos internacionales de fotografía, como el V Coloquio Latinoamericano de Fotografía, Ciudad de México, 1996 y el Encuentro Iberoamericano de Fotografía; una extensa que le ha permitido un reconocimiento internacional producto de su trayectoria.

¿Cómo reconocer el trabajo de Ana María? Un tema recurrente en su trabajo son las flores, pero detalles de estas, detalles más íntimos en los que florece la sensualidad y sexualidad.

Ana María Ferris

Ana María Ferris


Una de las cosas que más disfruta Ana María de su carrera es la docencia. Nos contó sobre sus clases en la escuela de fotografía de Roberto Mata. “Siempre le digo a mis alumnos que no deben quedarse con la superficialidad de las cosas, sino investigar, ir al detalle”. Las fotos de Ana María van directo a ese detalle, pequeños retazos de imágenes que despliegan el gran escenario de la vida. Sus fotos son tan detallistas que a simple vista pueden confundir.

Transformando el dolor el miedo en arte

Eran las siete de la tarde del domingo 09 de junio en 2014, cinco hombres armados entraron en casa de Ana María y su familia. Casi dos horas duró el asalto. Entre gritos y amenazas, los maleantes retuvieron a Ana María y su familia en la casa, su esposo resultó herido en la cabeza de un golpe, mientras los maleantes iban recolectando objetos que para ellos eran de valor, dejando su casa vacía, todo mientras gritaban “¡No me mires!”.

“Mi visión quedó desenfocada. Percibía el mundo en manchas elusivas”, relata Ana María. Todo el tiempo que estuvo desviando la mirada quedó grabada en su memoria junto al terror de saber su vida y la de su familia en peligro.

Pese a esta terrible experiencia, Ana María no se detuvo, y en cuanto pudo, puso manos a la obra de nuevo. Cámara en mano, se dispuso a recorrer la ruta de los delincuentes en su casa, siempre mirando al piso y alejando la mirada, recogiendo registro de lo que ella percibió durante el asalto. Revivir lo ocurrido fue difícil, pero terminó convirtiéndose en su terapia y con el tiempo se transformó en su más reciente libro, bajo el nombre de aquella orden que le fue repetida más de una vez, “¡No me mires!”.

Ana María Ferris


La portada es obra de la diseñadora Gisela Viloria, las imágenes, todas de Ana María, representan esa incertidumbre y desasosiego que bañan la cotidianidad del venezolano. Con su primer fotolibro y de manera magistral, Ana María logra despertar la empatía sobre su terrorífica experiencia. El libro tuvo su presentación formal el pasado mes de diciembre en Madrid y fue recibido con brazos abiertos, pues a juicio de muchos logró transformar un suceso oscuro en un acto creativo, un producto de excelente calidad, y una denuncia alta y clara.

Ana María, mil gracias por recibirnos tan amablemente en tu hogar y permitir conocerte más allá de tus obras. Definitivamente, una súper guapura.

 

Ana María Ferris

 

Ubícalos tú mismo

@anamariaferris