Francesco Slechta

Detrás de cada fotografía hay un trabajo en equipo. No sólo somos cuatro mujeres que intentamos llevar el pensamiento positivo a nuestros lectores. 


Es verdad que una imagen vale más que mil palabras, pero a veces esas imágenes necesitan un pequeño empujón para crear esa maravillosa representación de una realidad que va más allá de los ojos. Este es el trabajo de Francesco Slechta, convertir simples imágenes en espejismos. 

Francesco Slechta


“Nací en Acarigua, pero me crié en Costa Rica porque toda la familia se mudó para allá. Cuando tuve 10 años regresamos a Venezuela”. Este venezolano autodidacta es el responsable de hacer esos retoques que hacen que las fotos de nuestros personajes sean igual de mágicas que sus historias. 

Hace 30 años Francesco se fue a Nueva York, ciudad que ha sido su hogar desde entonces. “Estudié un poco de todo. Diseño de interiores un par de años, actuación, pero nunca encontré mi rumbo y a veces creo que no lo he encontrado”, dice a carcajadas. “Todo en la vida es probar y yo pruebo de todo para ir descartando.”

Francesco Slechta

Tener la sensibilidad y creatividad para darle ese toque final a cada imagen es algo especial. “Ser técnico digital es algo que aprendí de manera empírica. Fui aprendiendo poco a poco, me metí en photoshop y como tengo OCD es genial para mi, puedo pasar horas en una foto. Siempre he estado metido en el arte buscando hacer lo mejor que pueda con lo que la vida me dio”. 

“Me encanta Puraguapura porque es un proyecto muy humano, está bien hecho y me gusta lograr cosas de ese calibre”. 

La fotografía y la comida son otras de sus pasiones y sus redes son clara prueba de ello. 

Francesco Slechta


La historia del migrante

Hace 30 años Francesco hizo de Nueva York su hogar. “Al principio fue difícil como a todo el mundo pero luego le agarras el ritmo y te acostumbras. Como todo migrante, y más por la cantidad de años que tienes en varios países, llega un momento que las raíces se mueven y te sientes parte del mundo, más que de un sólo lugar”.  

Francesco Slechta

Pero Venezuela sigue en su maleta de recuerdos. “Parque Central, El Ateneo y el clima son las cosas que más recuerdo de Caracas. Extraño los tequeños y los cachitos. Todos los quesos blancos de Venezuela son buenos, nunca pude conseguir eso en ningún lugar del mundo”. 

“Mi consejo siempre es bajar las expectativas que uno se hace en la cabeza de los lugares a los que va. Todos llegamos a probar, tocar puertas. la soledad es uno de los monstruos más grandes a vencer. Siempre digo, llega con un plan de ataque y no perderse en la emoción de la llegada. En Nueva York la competencia es grande porque llega gente de muchas parte incluyendo EE.UU. Todo depende de la confianza en ti mismo. Tienes que preparar psicológicamente para momentos duros, pero también para los momentos alegres que van a llegar. Si se puede”.

Francesco Slechta


Como tantos otros venezolanos, Francesco ha conseguido su hogar en otras tierras y su talento lo acompaña.  Es muy sensible y es nuestro amigo. Estaremos siempre agradecidas por ser parte de nuestro equipo, ayudándonos con tanta dedicación. 

Gracias querido Franie.


Ubícalos tú mismo

@francesco212