Tesoros ocultos

Santuario Nacional Expiatorio Siervas del Santísimo Sacramento


Oculto en la parroquia Santa Teresa, cerca de la plaza La Concordia, se encuentra este tesoro neogótico construido en la época de mayor apertura de la clase política del país, luego del racionalismo y positivismo del siglo XIX. Más de 30 años y varios arquitectos fueron necesarios para finalizar el Santuario Nacional Expiatorio Siervas del Santísimo Sacramento, conocido popularmente como "Iglesia La Concordia", monumento que aguarda silenciosamente el paso del tiempo en las bulliciosas calles de nuestra ciudad capital. Puraguapura te invita a descubrir la historia de este templo que
muchas veces pasa desapercibido.  


Una historia de resiliencia

Fue en 1910 que el Monseñor Juan Bautista Castro, Arzobispo de Caracas y fundador de la congregación de las Siervas del Santísimo Sacramento colocó la primera piedra para dar inicio a la construcción de este santuario en conmemoración del centenario de la independencia de Venezuela. Esta obra está dedicada a exposición perpetua del Santísimo Sacramento. 

Para el momento de su planificación, Monseñor Castro esperaba que los presidentes de Estado contribuyeran a levantar el santuario, cosa que no pasó. 

La construcción de este particular templo estuvo a cargo de varios arquitectos y duró 36 años. El plano lo realizó el notable arquitecto venezolano Luis Castillo. Al fallecer, la obra estuvo a cargo de su hermano, el también arquitecto Pedro Castillo.

 

Santuario Nacional Expiatorio Siervas del Santísimo Sacramento

 

A los dos años de iniciada la construcción la obra sufre otro gran revés, la falta de recursos. No fue sino hasta 1923 que se pudieron retomar los trabajos, esta vez bajo la dirección del arquitecto Alejandro Chataing. Este último también fallece y el 1929, llega a Venezuela el arquitecto de origen catalán, Gabriel Mujica Millán, quién aprovecha y le da un cambio a la obra, por esto para muchos es considerado el autor del Santuario. 

La situación económica hace mella en la obra y no es sino hasta 1939 que es inaugurada sin ser culminada, esto gracias al pueblo venezolano y una pequeña contribución mensual que hacía el General Juan Vicente Gómez de 800 bolívares. 

El Santuario tuvo que esperar un año más para que el arquitecto mexicano Antonio Serrano levantara la torre. Más tarde en 1948, se inauguró la fachada actual obra del arquitecto venezolano Erasmo Calvani.

 

Un juego de luz y color

El Santuario está conformado por tres naves en cruz latina con ábside, una serie de capillas laterales y un demabulatorio, arcos ornamentados, contrafuertes y arbotantes, pero algo llama particularmente la atención, sus vitrales. 

La oscuridad y el color gris predominan en la edificación, puede parecer triste, pero toda esta frialdad es rota por la luz que entra al recinto a través de sus grandes ventanas. 

 

Santuario Nacional Expiatorio Siervas del Santísimo Sacramento

 

Bellísimos ventanales compuestos por imágenes de santos, vírgenes y milagros, elaborados por cientos de pedacitos de colores crean una sensación inexplicable. Estos ventanales además marcan su fachada al parecer grandes manchas oscuras sobre el color cal ya curtido por el paso de los años. 

Vennet Clark, crítico de arte inglés, asegura que el arbotante es el único caso en la historia de la civilización, en que una solución genial desde el punto de vista de ingeniería es a su vez un hallazgo estético de primera magnitud. Pues el Santuario está repleto de ellos, todos muy adornados por una serie de torrecillas ornamentales. 

 

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Con la construcción de este Santuario, el Arzobispo de Caracas, el Monseñor Juan Bautista Castro aspiraba a crear el gran centro de expiación nacional y un verdadero lugar reparador para toda la República. Monseñor solía decir: ‘’Aquí está el Santísimo Sacramento, con su corazón estremecido e impulsaos de su amor; está esperando con los brazos abiertos al pobre pecador con una invitación misteriosa que se escucha en el reposo del alma a todos lo que se encuentran fuera de él”

 

Santuario Nacional Expiatorio Siervas del Santísimo Sacramento

 

El santuario fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1994. Hoy sufre del abandono y desinterés por parte de los habitantes de aquella Caracas que la ha visto resistir el paso del tiempo, pero no deja de ser una hermosa obra que evoca a una aspiración divina. 

No dejes de visitar este tesoro oculto. Te recomendamos pasar en la mañana y disfrutar del efecto de la luz sobre sus hermosos vitrales. ¿Cómo amar algo que no se conoce? Atrévete a mirar la ciudad diferente.

 

Santuario Nacional Expiatorio Siervas del Santísimo Sacramento