Nelson Garrido

Reconocido como uno de los mejores fotógrafos del país, Nelson Garrido es dueño de una carrera envidiable. Ex alumno de Carlos Cruz Diez fue el primer fotógrafo en recibir el Premio Nacional de Artes Plásticas de Venezuela, sus imágenes adornan portadas de libros y revistas, además es fundador de un espacio cultural autogestionado donde se conjugan diferentes actividades relacionadas con el arte. Puraguapura tuvo el placer de conversar con este artista que se confiesa un total creyente de la generación de relevo en el país. 


El nacimiento de un artista y la influencia del padre

Hasta los cinco años de edad, Nelson fue criado por su abuela, hasta que su familia fue obligada a vivir en el exilio y tuvieron que establecer su hogar en Francia, donde permanecieron por varios años. “De niño me la pasaba viendo películas de terror y veía cosas. Me llevaron a un psicólogo, donde me hicieron la prueba de las manchas. El diagnóstico fue que tenía exceso de imaginación y me mandaron un sedante”, relata Nelson. 

“Ahora según los médicos todos los chamos son hiperquinéticos o tienen problemas, y lo que está pasando es que la educación no está respondiendo a los chamos de ahora, evolucionamos y no se puede seguir enseñando de la misma manera. Los chamos están mucho más adelantados que el sistema educativo a nivel mundial, no solo en Venezuela. El sistema de las notas me parece absurdo y castrante”. 

Nelson explica que por su creatividad tuvo hasta problemas para colorear en el kinder. “Te mandan a pintar una casa con techito y hasta chimenea, con el calor que hace aquí, obviamente esa no era la casa que yo veía. Con el tiempo empecé a notar que algo no funcionaba”.

 

Nelson Garrido

 

De padre militar podría esperarse que la educación en la casa de Nelson fuese sumamente estricta, pero por el contrario, fue totalmente diferente. “Mi papá pintaba, pero como le daba pena, él hacía las obras y yo las firmaba. Mi papá además coleccionaba obras de arte, mi casa siempre fue un lugar que nada tenía que ver con la vida militar. Yo soy consecuencia de ser hijo de mis padres y uno tiene que admitir eso”.

El padre de Nelson empieza a realizar arte cinético, pero aún no dominaba la técnica. “Él era muy amigo de Soto y de Cruz Diez, entonces el le dice a Cruz Diez que yo pintaba, pero que no sabía como hacer las rayitas, que si me podía enseñar. Entonces me mandaba al taller de Cruz Diez para hacer espionaje y que luego le enseñara a él”, dice Nelson mientras suelta una carcajada. “Fue mi primer maestro y me cambió la vida. Me enseñó fotografía y arte cinético”.

 

Nelson Garrido

 

Mientras, la madre de Nelson era la parte social de la familia. “Mi mamá era una persona extraordinaria, mi papá es lo que es por mi mamá. Mi mamá era la encargada de las fiestas y cócteles, a mi no me gustan para nada las reuniones multitudinarias. Mi mamá era de origen popular y mi papá era huérfano, le echaron “bolas” para llegar a donde llegaron, entonces no se puede hablar de que en Venezuela no había movilidad social, eso no pasa en otros lados del mundo”.

Cuando Nelson empezó a trabajar en el taller de Cruz Diez, lo hizo como barrendero, este es el mismo método que utiliza con sus aprendices. “Los pongo a barrer y a limpiar pocetas. Al que le de vaina barrer, no puede estudiar conmigo. Tienes que enseñar con espíritu de servicio, después viene el conocimiento y así eliminas la arrogancia”.  

 

Nelson Garrido

 

Una ONG muy particular

Al escuchar ONG se puede pensar que es un organización que se dedica a la caridad, pero Nelson le dió otro sentido a estas siglas. La Organización Nelson Garrido (ONG) es un espacio cultural autogestionado cuyo eje fundamental es la fotografía. Desde el año 2002 están formando fotógrafos de manera ininterrumpida, al mismo tiempo que en sus salas exhiben el trabajo de numerosos artistas. “Yo tengo un compromiso y la ONG el principal. No puedo irme ¿Qué le voy a decir a mis alumnos? ¿Que me fui para el carajo?. Yo no puedo hacer eso, yo hablo mucha pendejada para después simplemente irme”.

La hija de Nelson, Gala Garrido, es quien ahora dirige la ONG. “Siempre le digo a mi hija que podemos dejar de comer, pero la ONG no se cierra, porque sería hacerle el juego a la oscuridad, eso es lo que quiere el gobierno, que cierre, que nos vayamos. Esta vaina no se cierra, aquí estamos haciendo resistencia. Arrancamos un taller con Provea para activistas de derechos humanos, todavía hay mucha gente que está dando la cara por el país”. 

Si algo deja muy claro Nelson es que la ONG no es un negocio. “La organización se la pasa llena de gente, eso es síntoma de que hay un país que sigue demandando. Hay una gran cantidad de jóvenes que no se han ido y que tenemos que atender, no podemos dejarlos en el aire para cuando esto cambie. Claro, tenemos una gran migración porque es el boom de nosotros hoy, pero entonces yo estoy viajando por todas partes del mundo haciendo ONG. Si tengo que elegir entre mi obra y la acción social, prefiero la acción social. Gozo más en una exposición de mis alumnos, que una exposición mía”.

La Organización Nelson Garrido funciona como una red muy espontánea. “No somos un negocio, producimos pérdidas y me encanta. La clave es no sacar cuentas, por eso estamos a flote. Siempre por delante tenemos los valores conceptuales de las ideas que estamos aportando a esta generación que viene”. 

 

Nelson Garrido

 

La apuesta por la generación de relevo y el papel del artista

Para Nelson el rol del artista está directamente relacionado con su lugar en la sociedad y hay quienes no están al tanto. “Los artistas se creen el centro del mundo y no son. Los artistas somos como los panaderos, los mecanicos, tenemos una función social. Cuando vivíamos en la Venezuela rica, los artistas “cheveres” se creían la tapa del frasco, ahora yo me pregunto: ¿Dónde están los intelectuales de este país ahora que hacen falta? ¿Cuál es la respuesta de los intelectuales a nuestra realidad? ¿A quiénes están formando?”.

“El país está jodido por la arrogancia. El chamo que dirige ONG Chile, es ingeniero petrolero, está limpiando poceta y es office boy; eso lo va a hacer crecer, no lo veo con lástima, por el contrario, veo es que de allí va a salir una generación humilde. A mi lo que me preocupa no es salir de esto, es que no vuelva a pasar otra vez. Venezuela antes tampoco era una panacea, producto de los malos gobiernos y la arrogancia, es que llegamos a esto”.

Nelson Garrido

Nelson Garrido

 

Nelson se declara anarquista en contra de cualquier clase dominante y así lo deja ver en su arte que retrata el lado “popular” de nuestra sociedad. “El país lo tenemos que hacer nosotros. La actitud del venezolano es que se siente el ombligo del mundo y hay problemas en todos lados. Sigo creyendo que la solución somos nosotros mismos y las equivocaciones somos nosotros mismos. Es más fácil decir siempre que es el gobierno y ojo, no es por excusarlos, pero hay que preguntarse qué estamos haciendo cada uno de nosotros”. 

Este artista tiene muy claras sus raíces y sus creencias. “Me la paso viajando, pero siempre regreso a Venezuela. ¿Por qué me voy a ir? Hay muchas cosas que hacer. Es muy fácil hablar, pero hay que hacer. La quejadera y la lloradera no lleva a nada. ¿Donde queda tu actitud diaria con el vecino, la pareja y con tus hijos? Allí es donde se resume el problema, lo demás es puro discurso”. 

Para Garrido existen múltiples Venezuelas y todas ellas están experimentando sus tiempos difíciles. “Hay un país que está viviendo en el exilio. Hay gente que piensa que el que se va está viviendo en un spa y no es así, están pasando trabajo y siguen pensando en la Venezuela que dejaron, y que están esperando que esto cambie para regresar. Al que se va lo defiendo, es lógico. Una persona joven quiere ver y conocer otras cosas. Uno también viajó, en otras circunstancias, pero uno viajaba. Allí se está criando otro país, un venezolano que cuando regrese será menos arrogante, menos prepotente, porque sí tenemos falta de humildad”. 

 

Nelson Garrido

 

El artista recalca la necesidad de que el venezolano asuma su realidad y la transforme. “Hemos sido cómplices de todo esto. Quejarse y esperar que los demás resuelvan, no va hacer nada. ¿Tienes problemas en tu casa? El vecino no va a venir a resolverlos. Yo creo en mi casa y la respeto. Eso de decir: yo me voy de esta mierda, no lo permito. Hay unos gobernantes que son una mierda, son personas, no es el país. El que está afuera piensa que el que está aquí es un valiente. No se puede juzgar al que se va, ni al que se queda”. 

Uno de los roles con los que se siente más a gusto, es su papel como formador. “Lo más importante es que ahora yo soy una plataforma para esas generaciones que vienen, ahora no es mi tiempo, es el tiempo de ellos. Estoy convencido que el conocimiento es como el agua y el agua debe correr, sino se estanca y se pone piche. Yo viajo y compro libros para nuestra biblioteca porque eso es lo que hay que traer, pensamiento. No se puede estar solo pendiente del arroz, de la harina pan, eso es lo que quiere el gobierno y no es fácil, yo no estoy diciendo que sea fácil, sino que me niego a caer en eso. Venezuela me duele”. 

Para Nelson el trabajo del artista es responder siempre de manera simbólica ante la realidad que apremia. “¿Cuál es el problema del chavismo? Que no tiene valores simbólicos. No han sido capaces de crear ni música, aún siguen escuchando Alí Primera, no han generado nada a nivel de pensamiento. Allí es donde nosotros somos fuertes. De aquí vamos a salir y vamos a crecer”. 

 

Nelson Garrido

 

En cada crisis hay oportunidades, hay persona que se reinventan y de allí nacen muchos ejemplos increíbles. “Yo nunca he visto tan activos a mis alumnos como los he visto ahora, ahora sienten el país. Creo mucho en las generaciones de relevo y creo que estamos frente a una extraordinaria. Hay un país que está creciendo, que no lo agarra la derecha ni la izquierda. Yo tengo una gran esperanza en el país que se está rehaciendo con unos valores mucho más sólidos, El Estado no puede resolver toda vaina”.  

Nelson nos explica como el papel de la mujer ha sido y seguirá siendo determinante en lo que somos como país. “En todos estos 20 años las mujeres son las que han sido más arrechas, mucho más que los hombres. Somos una sociedad donde la mujer es la que es cabeza de hogar y eso marca una sociedad que se siente abandonada por el padre. Somos sociedades patriarcales, pero la mujer es la que pare y además es la que da la cara”

“Estos tiempos se sobreviven con una actitud activa. Aquí no hay tiempo para quejaderas, porque el país que queremos nosotros tenemos que construirlo entre todos y todos los días. Menos quejadera y más acción. Hay un país que está creciendo y cada quien tiene que aportar desde su espacio”.  

Para Puraguapura es un inmenso placer entrar en sus espacios más íntimos y llenos de arte. Querido y admirado Nelson, gracias.

 

Puraguapura con Nelson Garrido

Puraguapura con Nelson Garrido