Pierangela Marinucci

Existen personas que parecen tener un nivel de entendimiento de la vida muy alto, seres que vibran en otra frecuencia, que no se detienen ante los problemas e inspiran a otros a seguir adelante. Estos seres humanos irradian una luz que contagia, así es Pierangela Marinucci. Una persona que encarna los valores de Puraguapura en todo el sentido de la palabra, y es que después de todo
¿qué hace a una persona guapa?.


De Miraflores a las bodas

Venezolana de nacimiento, esta abogada egresada en Derecho en la Santa María, se dedicó mucho tiempo a ejercer trabajos protocolares que le brindaron las herramientas necesarias para emprender diferentes proyectos en su vida. “Trabajé en Miraflores durante el gobierno de Rafael Caldera como protocolo presidencial, un trabajo espectacular. Organizaba eventos y hacía los recorridos oficiales para presidentes, embajadores y ministros”, nos cuenta Pierangela al recordar Miraflores como su gran escuela. “Así fue hasta el día que me casé y organicé mi propia fiesta, allí vi que lo mío era lo social, nada de ejercer la abogacía encerrada en una oficina”.

En ese momento, esta particular mujer puso manos a la obra y emprendió el primero de una gran fila de proyectos exitosos. “Puse mi fax y mi teléfono y empecé a captar novias. La primera boda que realicé fue de 800 personas. Me prometí que en menos de un año estaría arriba. Tenía mi negocio de mantelería y emprendí con Bodasexoticas.com. Hacíamos bodas en lugares exóticos del país”.

Pierangela Marinucci

 

Ver color en la oscuridad

Pierangela se presenta como una persona observadora, pero el observar siempre va mucho más allá del solo ver. “Cuando una persona me habla me gusta ver como se mueve y de allí le podía sacar su personalidad, ahora me ha tocado aprender a escuchar”.  

A los 17 años, le fue diagnosticada Retinosis pigmentaria, una condición degenerativa, que ocurre por un gen en la sangre que va dañando las células fotorreceptoras de la retina, llevando al paciente, en la mayoría de los casos, a experimentar una visión de túnel y por último ceguera. “Empezó a los 17 años, es de avance lento y no tenía ninguna limitación. Mi limitación empieza a presentarse cuando me divorcio a los 31 años”.

“Visité un médico en Vancouver, cuando llegué y pude comprender cómo estaba mi vista de verdad, empecé a llorar. Yo sabía que no tenía mi visión perfecta, pero no sabia que tan mal estaba. Es una condición hereditaria, pero en mi familia no teníamos antecedentes. Ahora yo lo tengo y una prima también. Cada vez que sufres un bajón y recuerdas la enfermedad, sufres una crisis y vuelves a vivir el luto de la enfermedad, pero luego te lavas la cara y sigues adelante, la vida continúa no queda de otra”.

“Esto no tiene cura. Existe un tratamiento que inyectan un gen en la retina. Ahora voy hacer un experimento con un método que a través de la alimentación sanas el cuerpo. Es comida mezclada con la parte energética. Hay nutrientes y antinutrientes. Durante la primera fase comes pollo y carne, pero sancochado o hervido. En la segunda, la mayor parte del proceso es espiritual. Son ocho semanas muy rudas, pero quiero intentarlo”.

Durante todo su proceso, Pierangela destaca el poder del apoyo de amigos y familiares. “En mi caso y el de muchas personas que he entrevistado, el apoyo de los amigos es vital. Poca gente menciona a la familia, no porque no te quieran, sino que la familia muchas veces se pone una venda y no acepta que tu tengas una enfermedad”.

Pierangela ya no sólo inicia proyectos que la lucren, ahora también busca inspirar a otros en lo que para ella ha sido todo un reto. “Ve por ti mismo no existiera si yo no tuviese esto. Todos tenemos un proceso de aprendizaje y este es el mío”.

 

Pierangela Marinucci

 

Ve por ti mismo es su último proyecto, el cual nació en octubre del año pasado. “Cuando empecé a notar que la vista me disminuía me puse a estudiar todo lo que pude sobre esta condición. La gente que tiene discapacidad sufre mucho bullying y discriminación. Yo nunca tuve que ir a pedir un trabajo, pero muchos que sí tienen que hacerlo, no se lo dan porque tienen una condición, entonces optan por no decir lo que tienen”.

“Te entra pánico porque estar solo viendo negro, es terrible. Aún lloro y estoy en una etapa muy emocional mientras me preparo con mi guía para brindarle apoyo a otros. Este proceso me hará cada vez más piadosa, pero menos emocional. Se necesita la ayuda, no se puede solo. Con el coach yo puedo ayudar a entender y ayudar a otras personas”.

Para Pierangela es importante entender que cada persona tiene su proceso, hay que aceptarlo y trabajar en base a eso. Seguir adelante nos ayuda a descubrir que incluso en los peores momentos o circunstancias, algo bueno siempre llega. “Me fui del país, a España, lloré por varios días. Terminamos viviendo mi hija y yo en Madrid. Había conversado con un chico cineasta y que es uno de tantos que oculta su retinosis. Él me dijo que quería ayudar a otros. Fue él quien me dio el nombre, See by yourself”.

Masificar un mensaje para motivar a través del coaching y de las terapias alternativas es la misión de Ve por ti mismo. “La fundación busca recaudar dinero para ayudar a latinoamericanos ciegos o con baja visión y dotarlos de implementos para poder ver. También queremos crear diferentes puntos turísticos de rehabilitación para tratar discapacidades emocionales y darle las herramientas a las personas para ver el mundo”.

Pierangela Marinucci

 

El poder del alma

Desde hace alguno años Pierangela comenzó a practicar Reiki, una forma de medicina alternativa desarrollada en 1922 por el budista japonés Mikao Usui, así como la terapia de respuesta espiritual. “El alma viene con cierto desarrollo, pero ahora entiendo la responsabilidad que hay en atender a alguien. Tenemos varios campos: el campo físico, el campo emocional, el campo álmico kármico y campo espiritual que es la conexión con Dios”.

 

Pierangela Marinucci

 

“Nunca he sido católica 100%, siempre me llamó la atención el budismo y el hinduismo, más el hinduismo. Tuve dos años espirituales muy fuertes, hasta mi manera de vestir cambió. Usaba ropa ancha y de colores claros.  Yo estoy clara de que lo que estoy viviendo es mi proceso. Todos estamos aquí para aprender a desprendernos, a mi me tocó desprenderme de la vista, pero esto no me impide vivir”.

Alcanzar el equilibrio es una preocupación constante de las personas actualmente y Pierangela ofrece una fórmula sencilla y muy reconocida. “Buena alimentación y ejercicio físico. No es sólo preparar el espíritu, sino también el cuerpo. Si el cuerpo físico no está preparado para soportar tanta energía, se enferma”.

Gente que inspira. La guapura es algo más que la belleza física, es irradiarla desde adentro. Guapa es gente que lucha, que se supera, se reinventa, se relaciona de buena manera y ayuda a otros a crecer, todo esto define a una persona como guapa y Pierangela es mucho más que Puraguapura.

 

Pierangela Marinucci