Mario Aranaga

Periodista y editor en importantes revistas dominicales como La Revista de Caracas y Estampas, colaboró en Harpers Bazaar México, el portal Fashion Radicals y varios programas radiales. Mario respira y vive la moda, se confiesa amante del glamour dosificado. Autor de los libros: Glamour para llevar y Glamour para Novias, los cuales realizó junto a Margarita Zingg. Gran amigo de la casa, hoy nos cuenta un poco más sobre sus inicios, carrera y proyectos futuros.


Como todo, tiene un inicio

“Nací en Caracas, pero mi papá es maracucho y mi mamá era de Guárico. El Aranaga es de origen vasco, pero no tengo otro pasaporte más que el venezolano”.

Mario es el menor de cuatro hermanos. Su infancia la pasó entre el pueblo El Sombrero, en Guárico y Caracas. “Mi mamá fue jefe civil del pueblo. Estuvimos yendo y viniendo, hasta que me dejaron aquí en Caracas”. En ese momento empieza sus estudios en el colegio San Ignacio. “El colegio antes era solo para hombres y con el tiempo permitieron el ingreso de mujeres, así se suavizó un poco ese lado masculino de la enseñanza donde todo era deportes. Empezamos a ver obras de teatro, ballet, un poco de todo. Eso te amplía mucho el espectro”. 

Al terminar el colegio, Mario se dispone a seguir sus estudios en el área de humanidades y es así como llega a la UCAB. “Yo quería estudiar Estudios Internacionales en la UCV, pero no quedé, entonces inicié la carrera de Comunicación Social en la Católica. Cuando entré todo era muy salvaje, estudiaba con mucha gente que venía de la farándula, todo era rumba y ese primer año lo perdí”.

“Fue una época muy chévere. Luego de ese primer año de rumba y deslumbramiento, me concentré. No era un estudiante excepcional, pero lo que me gustaba lo hacía muy bien”.

Con el tiempo Mario cambió su manera de vestir que destacaba en una universidad muy conservadora. “Fui desarrollando mi personalidad y estilo particular de manera muy fluída, sin imponer nada”.

Para el momento en el que Mario se gradúa como periodista audiovisual, se relaciona más estrechamente con quien fue su tutora, la periodista Patricia Guzmán. “Era editora de las páginas de cultura de El Nacional, poeta y tenía una mente muy particular. Ella marcó gran parte de mi carrera”.

“Me gradúo y empiezo a trabajar en la Galería de Arte Nacional que estaba en su momento más efervescente. Me convierto en el periodista del museo, era una especie de promotor cultural, así empecé a relacionarme con personajes de la movida cultural. Recuerdo que Sofía Imber venía al museo a ver las exposiciones al medio día y yo la acompañaba”.

 

Mario Aranaga

Mario Aranaga

Las vueltas de la vida

Para Mario el museo se convirtió en una escuela integral que le ayudó a poner el ojo en los detalles. Cuando sale del museo, empieza hacer periodismo con Patricia Guzmán en el Diario de Caracas, exactamente en la revista de los domingos. “Empiezo hacer una serie que se llama, El artista en su taller. Esto me da la oportunidad de visitar los talleres de Lia Bermudez y muchos otros”.

“Recuerdo cuando llegó Patricia Velazquez de su desfile con Dior. No había periodista disponible para la entrevista y me envían a mi. Patricia había desfilado la colección Massai, una de las más importantes de John Galliano para Dior. Realicé un trabajo bastante completo que me llevó a la portada. Entendí que el periodismo es de conocimiento, de contextos”.

Con sus ahorros en mano, Mario se marcha a EE.UU. a estudiar inglés y probar suerte en la producción editorial en revistas. “Estoy casi 8 meses en Filadelfia, la beca no me sale y Venezuela pasa por su gran problema con el control cambiario. Me voy a Miami a casa unos amigos. Miami no era ni la cuarta parte de lo que es ahorita. Me quedo solo un par de meses porque no era la ciudad que quería”. 

De regreso en Caracas, Mario empieza a trabajar en los gimnasios, algo que había hecho de manera paralela a sus estudios. “Fui adolescente gordo, cuando empiezo la universidad busco algo que hacer. Me inscribo con un amigo para las clases de aeróbicos. Empiezo a dar las clases de los viernes a cambio de poder usar las instalaciones toda la semana”.

“Creo que di clases en todos los gimnasios de Caracas. Llegué a dar hasta cinco clases diarias con mi fiat que me dejaba botado en todas partes”.

 

La universidad Estampas

Una oportunidad regresa a Mario a la carrera periodística, esta vez como redactor de promociones para HBO. “Allí me llama de nuevo Patricia Guzmán para el proyecto de reinvención de la revista Estampas, en año el 96 - 97. Decido dejar HBO y me voy a la revista. Fue un ejercicio de trabajo muy duro. Aprendimos muchísimo y nos equivocabamos. Teníamos que hacer pautas de fotografías que a veces no salían como uno quería y se tenía que resolver, todo eso me dio la capacidad de no sentirme el ombligo del mundo. Uno es noticia dos días y después pasas, aprendí a encontrarle el valor a las cosas”.

Estampas se convirtió en uno de los productos editoriales más importantes del país y referencia del periodismo. Con un gran volumen de publicidad llegó a tener el centímetro por columna más caro del país. “Patricia presentó una enfermedad muy fuerte y se dedicó a la docencia y me nombran a mi editor de la revista en el 98-99. Llegué a manejar las cinco versiones regionales de la Estampas con más de 60 personas a mi cargo. Era un equipo extraordinario, periodistas, fotógrafos, ilustradores”.

El trabajo en Estampas estuvo lleno de retos. “Para lograr las fotos y la calidad que queríamos hacíamos de todo. Movilizaba todos los recursos en mi carrito que en esa época era un Twingo. Vestidos, maquillaje, un poco de cosas que si me hubiesen robado, me moría, pero imagínate, uno no pensaba en nada”.

Por las páginas de la revista Estampas pasaron grandes personajes como: Ornella Muti, Cindy Crawford, Eva Cavalli y muchísimos otros. “Fue la época dorada del periodismo. Había recursos para hacer lo que tu quisieras. Hoy reviso trabajos que hice y son trabajos que aún me representan, eso es muy grato. Estampas fue una Universidad que me ayudó a aclarar que quería hacer y marcó mi carrera”.

En el 2017, luego de 20 años, Mario dejó el periódico y la escuela que lo vió crecer. “Los periódicos no son lo mismo y nuestras circunstancias tampoco. Ya necesitaba evolución y otro ritmo”.

 

Mario Aranaga

 

La moda en Venezuela

Venezuela es el resultado de mezclas muy interesantes y con características muy particulares. Somos herederos de una idiosincracia que en poco lugares existe. “Nosotros somos un gentilicio muy particular con cosas muy maravillosas. El hábito de compra de la venezolana es único, pero algo pasó con nuestros modelos estéticos. La reina de belleza se quedó como nuestro único modelo de estilo y éxito, que es lo peor. Esta parte me ha tocado aprenderla ahora como docente, me consigo con gente con ningún tipo de referencia o una referencia muy mínima, por eso entendemos que la gente se quede tranquila y satisfecha con muy poco, es porque no existe comparación”.

Para Mario cuando se habla de moda, se habla de la industria y en Venezuela no existe porque no hay una plataforma, lo que existen son diferentes experiencias de moda.

Actualmente Mario se desempeña como profesor invitado del IESA y es muy claro con sus alumnos sobre su visión sobre el desarrollo del trabajo dentro del mundo de la moda. “Siempre lo digo en mis clases, si sales del país, compras material por 20 dólares, lo traes en tu maleta, lo trabajas aquí por dos bolívares y lo vendes afuera por 700, eso no es moda, eso es contrabando. Claro cuando dices eso la gente se sorprende, pero es algo que pasa y es algo que no es sostenible, no es honesto, no es moda y no creo que crezca”.

Si le preguntas a Mario sobre las cosas que faltan en Venezuela, específicamente en el mundo de la moda te responderá con tres palabras: educación, criterio y humildad. “En el momento en el que crees que estás sobrado, es donde vienen los problemas. Desde el momento en el que no me cuestiono, allí me jodí. Todos estamos aprendiendo, aquí hay cosas que se están haciendo muy chéveres”.

  “En la moda todo está hecho. ¿Cuáles son los temas banderas de este año? Sustentabilidad, el poder femenino y el genderless. Hace tiempo que Carla Sozzani trabajó la sostenibilidad con Calvin Klein y el genderless es el unisex, que tiene tantos años. No te digo hazlas iguales, pero si estudia y ten la referencia”.

La experiencia y una larga carrera le ha dado a Mario Aranaga un punto de vista muy claro sobre lo que es moda. “No soporto que se vincule la moda al sifrineo, el mandibuleo y con una apariencia ridícula que no es de verdad”.

 

Mario Aranaga y María José Vilaseco   

Mario Aranaga y María José Vilaseco

 

En lo personal

En su vida personal Mario también ha alcanzado su punto de maduración. “Toda la vida me he levantado temprano, con la edad he aprendido hacer esa levantada más plácida. En la mañana me gusta un té negro, con un poco de leche y algo dulce, pero no me hace falta nada. Lo estoy trabajando y estoy convencido  de que quiero tener cada vez menos cosas que supediten mi felicidad. Quiero simplificarme”. Pero si hay algo de lo que Mario no logra desprenderse es de la ropa y lo confiesa siempre con una sonrisa. “Que Dios no te de lo que necesitas, porque es nada. Necesitamos muy poquito”.

“Soy una persona de día, me encanta rumbear de día, siento que no lo aprovechamos bien. Acabo de estar en una de las rivieras más fotogénicas del mundo y el mar es terrible. Aquí tenemos un mar que no es bonito, es precioso”.

Una cosa que es indispensable para Mario y cualquiera que lo conoce puede notarlo, son sus pulseras. “No me quito una virgencita y una que me regaló mi mamá. Sin estas estoy desnudo”.

 

Mario Aranaga

 

Mi referencia inmediata, mi madre

Este experimentado periodista de moda tiene una referencia única. “‘Mi mamá se llamaba Josefina, ya no está viva, pero vivió extraordinariamente y será mi referencia eterna. Mi mamá me despertaba de punta en blanco y perfumada, llena de collares. Creo que eso de adornarme viene de allí. El día que peor te sientas, mejor te arreglas”.

La Sra. Josefina le enseñó a Mario a conversar con todo el mundo, ser detallista y a felicitar a los amigos en cada cumpleaños por muy molesto que se pueda estar. “Me enseñó a bajarle el volumen a las cosas que no son tan importantes. Mi mamá formaba líos todo el tiempo, pero a los 5 minutos ya se le había pasado”. .

“Siempre me pregunto cómo actuaría mi mamá. La familia es importante, es tu base, te da estructura”.

 

Planes a futuro

A pesar de estar fuera de Estampas, este periodista no se detiene. Actualmente forma parte de los profesores invitados del IESA donde dicta un programa que mezcla moda, mercadeo y la industria del lujo.”Me interesa la educación y ha sido una plataforma para dar a conocer quienes tiene el conocimiento, quienes no y quienes lo usan a su favor”. Mario también brinda asesorías privadas, participa en el programa de radio de Graciela Beltrán Carías, por Onda la Superestación.

“También estoy muy interesado en un proyecto que se está cocinando en Latinoamérica, el Latin American fashion Summit. Esta mega conferencia tendrá lugar en México durante tres días en el mes de noviembre. Es un lugar para hacer networking y sería interesante ir con una representación venezolana de periodistas y personas interesadas en hacer moda de verdad en Venezuela”.

Para Mario la educación es lo más importante ahora y es una tarea en la que no piensa detenerse. “Educar no es fácil, es cuesta arriba, pero es la única manera de fortalecer el sector y lograr buenos profesionales en el área. En Venezuela estamos acostumbrados a ser recursivos y a resolver ante las diferentes situaciones, eso a veces nos juega en contra porque jugamos a toderos y no es la idea. Hay que trabajar por la especialización de los profesionales y es algo que me propuse a desarrollar en mi país”.

 

Puraguapura con Mario Aranaga

Puraguapura con Mario Aranaga