Marina Taylhardat

Nacida en Portugal, su padre era cónsul de Venezuela en el país luso, Marina pisó tierra venezolana a la edad de 11 años. “Antes había venido pero de vacaciones. Allí fue mi primer amor y mi primer encuentro con Venezuela”. Marina llegó para quedarse, hoy es empresaria y directora creativa de su propia marca de ropa, USHUVA. 


Un corazón al que le falta un pedacito es el sello indeleble de la marca de ropa venezolana USHUVA. Sus franelas y accesorios se popularizaron entre cientos de venezolanas que buscan opciones alegres y originales a la hora de vestir. “De pequeña me encantaba recortar, inventar y hacer los vestidos de mis muñecas”.

 

Al inicio, una Miss

Marina, como muchas jóvenes venezolanas, participó en el máximo certamen de belleza del país. “Estuve en el Miss Venezuela en 1996. Lo mejor de haber participado fueron las amistades que hice, también uno de mis primeros trabajos salió del concurso”. 

 

Marina Taylhardat

Marina Taylhardat

Luego de haber participado en el Miss Venezuela, Marina trabajó como profesora de etiqueta y protocolo en la academia de Gisselle Reyes. “El Miss Venezuela fue una experiencia súper chévere pero muchas desarrollamos problema de autoestima por el tema del peso, algo que yo no sabía cómo manejar y que todavía a los 40 años me afecta”.

Manejar el tema de la ansiedad siempre es lo más complicado al momento de cuidar el peso. “Me quité el azúcar, hice un trabajo mental en 21 días sin azúcar, eso me está cambiando la vida. Ahora me siento menos impulsiva, pienso mejor lo que como y me ayuda con todo lo demás. Estoy más animada y estoy haciendo más ejercicio. No estoy haciendo dieta, lo que hago es cambiarme el chip”, explica Marina y agrega que debido a un problema que tiene en la rodilla, mantener el peso es clave para ella. “En estos días subí al Humboldt y no pude creer que lo logre. Los kilos de más si influyen drásticamente en el estilo de vida”. 

 

Marina Taylhardat

 

“Llegué al modelaje estando embarazada. Hice un casting para la campaña de 100% actitud de Sony, para mi sorpresa quedé. La foto fue con Fran Beaufrand. Hice muchas campañas de mamá y de mujer un poco más madura, esa fue la etapa que más disfrute del modelaje”. 

 

La alegría que viste a USHUVA

Antes de dedicarse al patronaje, Marina estudió Estudios Internacionales en la Universidad Central de Venezuela. “Tuve dos opciones, o me iba por la moda que siempre me apasionó o me iba el mismo camino de mi mamá, mi papá. Casi mi familia entera se dedicó a las relaciones internacionales, yo era artista, quería otra cosa”.  

 

Marina Taylhardat

 

“Al principio hacía cosas pero era pésima vendiéndolas. Cuando me embarazo de Alessia, ya me había graduado y no tenía nada que hacer, entonces empiezo hacer bisutería y a la gente le empezó a gustar. Un día coincido con Mario Aranaga, quién vio mis diseños y decidió incluir mis collares en una de sus editoriales. Me hizo un coaching personal junto con Natalia Brandt”. Luego de esta experiencia, Marina sale decidida a impulsar su propia marca. “Llega María Luisa Flores y yo estaba convencida de que ella sería mi socia. Nos dedicamos dos años a los accesorios. María Luisa tuvo una visión increíble, llegamos a trabajar con una ONG americana que se llamaba Aid to Artist y eso nos dio otro punto de vista del trabajo del artesano”. 

 

Puraguapura con Marina Taylhardat

Puraguapura con Marina Taylhardat

La filosofía de USHUVA se basa en el fair trade, es precio justo por el trabajo justo. “Somos una marca transparente. Sabemos con quien trabajamos y en qué condiciones. Si a la marca le va mejor, a nuestros artesanos les va mejor. Es una interconexión entre ellos y nosotros que da esa buena vibra a cada una de nuestras piezas. La gente usa una de nuestras piezas y ama la marca porque sabe que va mucho más allá de la moda”. 

 

On the List

Este es uno de los innumerables proyectos de esta multifacética mujer. “Estas fiestas exclusivas están renaciendo. Mientras iba haciendo las fiestas de Lola, mucha gente  empezó a pedirme algo más grande. Hace unos meses me volvió a contactar Le Club por medio de David Rondón y me pidieron on the list”, explica Marina mientras nos cuenta que Ron Carúpano se ha sumado como uno de los patrocinantes del evento, lo que ha logrado un refrescamiento y un cambio de visión. 

 

La rutina de belleza

Esta ex modelo y Miss conserva sus rituales de belleza. “Aunque ahorita estoy practicando kitesurf, me cuido muchísimo del sol. Pruebo todo tipo de bloqueadores, ahorita estoy usando uno de Shiseido. Mi mamá me enseñó a siempre cuidarme el cutis, no uso jabón sino tónico y no puede faltar crema para el contorno de ojos. También me hidrato mucho y como mucha fruta”. 

En cuanto a la moda, Marina confiesa que su tono favorito a la hora de vestir es el negro, contrario a los colores de USHUVA, aunque el rojo se encuentra también entre sus colores predilectos. 

 

Marina Taylhardat

 

Adaptándose a los cambios

Esta empresaria además de tener una exitosa carrera, es madre de dos niñas. “Mi prioridad son mis hijas que ya están más grandes y les encanta que mami trabaje. Las hemos enseñado a que la independencia es muy importante y que trabajar es lo que les da el sustento de día a día”.  

“A los 40 entendí que tenía que producir mucho más porque no se puede depender del marido. Para USHUVA el año pasado fue complicado pero gracias a Dios nació Amore, una camisa que pude colocar en el mercado sin caer en el tema de la frivolidad, porque estaba hablando de moda en un momento súper duro y particular para el país”.

 

Marina Taylhardat

Para Marina no hay mal tiempo que la detenga. “Cuando me separé de mi socia pensé que el siguiente paso era hacer ropa. La crisis en el país se iba a comenzar a sentir durísimo y la gente iba a dejar de usar accesorios que era mi fuerte”.

“USHUVA es mi bebé y crece como crecí yo, como creció mi hija Alessia, como crezco como mujer y ya tiene 13 años”. 

 

Marina Taylhardat