Milagros Sulbarán

Esta ingeniero y coaching empresarial, se define como una mujer apasionada que toma riesgos y que con los años aprendió a no temerle a nada. Milagros Sulbarán forjó una exitosa carrera tradicionalmente dominada por hombres, hasta convertirse en una modelo para muchos de los que tienen el placer de conocerla.


Siempre de punta en blanco, nos recibe esta encantadora mujer empresaria. “Soy ingeniero civil. Cuando se habla de ingeniería civil, la gente piensa que son sólo construcciones. Yo estuve 43 años en la industria petrolera y energía”.

 

Puraguapura con Milagros Sulbarán

Puraguapura con Milagros Sulbarán

Milagros pasó 30 años en Inelectra, una empresa venezolana de servicios de ingeniería y construcción que se dedica principalmente a las áreas de energía eléctrica, petróleo y gas,  donde desarrolló su carrera profesional. “Empecé como ingeniero calculando estructuras para la empresa y luego fui conociendo todo el negocio, hasta llegar a ser vicepresidenta. Estuve prácticamente en todos los puestos para poder llegar al lugar que llegué”.

Para esta mujer empresaria fue una sorpresa enterarse que colegas, empleados y amigos la ven como un modelo a seguir, como una mujer que inspira a hombres y mujeres a destacarse en el mundo profesional. “Tardé en darme cuenta que era vista como modelo gracias a la carrera que desarrollé y las amistades que coseché. Mucha gente me agradece lo que hemos podido hacer y lo que pude dejar como legado en toda la empresa, esto me llena de mucho orgullo”.

De manera muy elocuente, esta maracucha de personalidad muy vivaz nos explica que el éxito está en el amor y pasión por lo que uno hace. Para Milagros las mujeres deben conocer su valor y de lo que son capaces. “Para mi es importante tener los pies en la tierra. Ningún título te dice quién es una persona”.

 

Milagros Sulbarán

 

Cada día, un nuevo reto

La vida y la carrera de esta mujer no siempre fue en alza, como todos ha tenido que enfrentar grandes retos y obstáculos. Uno de los más grandes retos que me encontré en mi vida profesional fue adaptarme a los cambios generacionales, donde los más nuevos ya ven a los gerentes de una manera diferente. Ser mujer y pasar de una sede regional a una sede nacional, también fueron retos que tuve que superar”.

Aunque actualmente se desenvuelve en Caracas, fue en Maracaibo donde nació y vivió durante 50 años. No fue sino hasta sus 40 años que la vida tomó un giro inesperado y esta vez fue por amor. “Estaba entrando en un cargo gerencial cuando me enamoré de un español. En ese momento decidí renunciar a la empresa, dejarlo todo e irme por un año a España”, explica Milagros mientras cuenta que esta relación no funcionó pero la opción de volver a la compañía que la vió crecer, siempre estuvo en la mesa.

“Soy una persona enamorada de mi carrera. Hay que ser uno mismo siempre. Me reconozco como una mujer de mucho coraje, de mucha voluntad, organización y disciplina, esa es la única manera de que luego una persona te pueda seguir”.

 

Milagros Sulbarán

 

La pasión como actitud ante vida

Lo que muchos considerarían un fracaso, para Milagros es sólo una experiencia más. “Dejarlo todo para irme a España marcó mi vida en un antes y un después. Regresé con muchísimas vivencias y un coraje diferente. Fui capaz de dejarlo todo y empezar de cero”.

“Desde pequeña yo leía muchas revistas y veía a esas mujeres empresarias e independientes, eso era lo que yo quería ser”.

Aunque es una mujer todo terreno, todo ser humano le teme a algo en particular y Milagros no es la excepción a esto. “A lo único que le tengo miedo es a la muerte, porque he sobrepasado tantas cosas que ya no hay temor que valga. Todo lo que he vivido me da la seguridad de que la vida no es solo un lecho de rosas. Para muchos he tenido suerte, pero por el contrario, yo también he llorado, me costó salir de Maracaibo, dejar a mi familia, estar sola”.  

 

Milagros Sulbarán

 

“Lo que le falta a la mujer es coraje y salir de la zona de confort. Hay que arriesgarse a ir por lo que uno quiere. Me fui a España siguiendo mi corazón y viví mi propia película, de eso también se aprende a la edad que sea”.

 

Siempre de punta en blanco

“De punta en blanco mi persona, de punta en blanco mi casa, de punta en blanco lo que quiero decir”, así explica Milagros su estilo personal que también se ha convertido en su firma para quienes la conocen. “No me bajo de los tacones. La gente no me cree cuando digo que estoy jubilada, supongo que esperan una abuelita de casa cuando escuchan esa palabra”.

 

Milagros Sulbarán

Milagros Sulbarán

Milagros Sulbarán

 

Cambiando de rumbo

Esta ingeniero es también coach certificada. “Me enviaron a Puerto la Cruz para trabajar en una oficina que por veinte años había sido solo de negocios y captación de clientes. Con trabajo y acompañamiento se logró que se convirtiera en una oficina de ejecución, gracias al coaching y métodos que luego ayudaron a dar una cambio cultural en la empresa. Aquí es cuando veo que existe un potencial increíble en este campo”.

 

Milagros Silbarán

 

El coaching es un trabajo continuo mediante el cual el coach realiza preguntas que hagan a las personas reflexionar, para así indagar sobre la persona sin hacer juicio y brindarle las herramientas para mejorar su desempeño. “No hay que olvidar que la gente no cambia, cada quien tiene su historia y reacciona de la manera que puede ante diversas situaciones”.

Para esta mujer indetenible sólo existe una premisa y es que la vida es para ser felices. Para Puraguapura, ella y otras mujeres son ejemplo de lo que somos cuando nos atrevemos a vivir en positivo. “Ese es el objetivo de la vida, vivir para ser feliz, para ello debemos vivir para descubrir lo que somos, usar nuestro maravilloso talento para hacer las actividades que nos apasionan para prestar nuestro mejor servicio. ¿Cómo lo hacemos? respetando los principios universales. La vida debe ser la aventura de experimentar y descubrir nuestra naturaleza divina, entonces no tiene sentido seguir normas, tradiciones y convencionalismos sociales que nos mantienen estancados, en vivir para complacer a los demás”.

 

Milagros Sulbarán