Andrés Cova

Arquitecto, amante de la moda, con una historia familiar muy particular, nos conversa un poco sobre su carrera y vida personal. 


Andrés Cova, arquitecto y diseñador nacido en la ciudad de Caracas, lleva consigo un curioso dato que muy pocos conocen, y es que se pueden rastrear sus orígenes hasta el período de la independencia de Venezuela. Su antepasado, Mariano de la Cova, firmó el acta de independencia e incluso aparece en el famoso cuadro que hoy reposa en la Casa Amarilla, un edificio icónico de arquitectura neoclásica que data del siglo XIX y se ubica frente a la Plaza Bolívar de Caracas y la Catedral.

El apellido Cova es una variante del apellido de la Cova, cambio que se realizó una vez Venezuela se libró de la corona española. Años de historia que hereda y lleva con orgullo el arquitecto nacido en la clínica Ávila.

Sin embargo, su familia, esta vez del lado materno, mantuvo vivo el contacto con el reino español, pero desde el aspecto artístico. “Mi abuelo por parte de mi madre era restaurador de retablos de la Casa Real española en Madrid”, relata Cova, razón por la que cree que el arte lo lleva en las venas. 

 

Arquitecto de profesión y diseñador por pasión

Su obra se caracteriza por tener un diseño limpio, elegante y sobrio. El mismo Cova, egresado de la insigne Universidad Central de Venezuela, define su estilo arquitectónico como moderno.

 

Andrés Cova

 

Trabajar en este campo, contrario a lo que se podría pensar, no es nada sencillo. El arquitecto debe conciliar su propia visión con los requerimientos, a veces un tanto particulares, de los clientes. Es allí donde reside la magia de esta profesión considerada arte. “Me ha tocado, como a todo el mundo, como a todos los profesionales que trabajan en esto. Siempre hay gente caprichosa con una idea un poco excéntrica, pero como yo digo, hay que acoger y abrazar la excentricidad. Claro, hay maneras de hacerlo con buen gusto”. 

Cova siempre recomienda, ante una petición osada, mantener la calma y explicarle al cliente que su idea es viable, pero que existen buenas formas de realizarla. De esta manera, el diseñador puede brindarle lo mejor de sí al cliente y conservar la esencia de lo que en un principio se quiere lograr. 

El diseño de espacios tiene sus trucos claves, los cuales varían según el estilo y manera de trabajar los ambientes. “Para empezar un trabajo estudio al cliente. Lo principal es saber cómo vive y qué necesita. Luego en función de esto, uno interpreta lo que ellos son y comienza a transformar, para después presentarles la idea y hacerlos entender tu visión sobre el espacio”, explica Cova, quien añade que además de leer al cliente, hay que leer el espacio y permitirse entender que no es un lugar frío esperando a ser remodelado, sino que también tiene personalidad y carácter propio. 

“Considero mi casa, mi masterpiece, después de todo, uno mismo es el cliente que mejor uno conoce”, dice entre risas al preguntarle sobre la obra que más satisfacción le ha dado realizar. “Otro de los trabajos que aprecio mucho es un apartamento en el Plaza,en Nueva York. No tiene nada que ver con mi estilo, sino con el del cliente, dentro de lo que yo considero como arquitecto”. 

 

El arte de los espejos

Al observar con detenimiento los trabajos realizados por Cova destaca el uso de los espejos. Para los que no son expertos en la materia, un espejo puede ser simplemente una pieza decorativa, pero para este diseñador venezolano el espejo es además una pieza estratégica. 

 

Andrés Cova

 

Cova explica que emplea gran cantidad de espejos en los proyectos que lo ameriten y, al usarlos de manera no obvia, pueden ayudar a crear nuevas perspectivas. “Para mí un espejo no es para verme y no va sencillamente sobre una cónsola. Veo el espejo como recurso arquitectónico para crear espacios y trucos”. 

 

El mal gusto de un arquitecto

Se podría pensar que como el diseño y la arquitectura son un arte, y por ende cada quien puede hacer su propia interpretación, no existen límites ni mal gusto, pero para Cova sí existe una línea que divide un buen trabajo de una ejecución de baja calidad. “Para mí el mal gusto en la arquitectura es no tener un concepto; hacer un proyecto basado en viñetas o imágenes de revistas”, confiesa. El diseñador hace un gran énfasis entre la moda y el diseño de espacios: “La moda te la pones hoy, la disfrutas y ya mañana se olvidó. La arquitectura y el diseño queda, tiene que ser atemporal”.

Entre sus proyectos más recientes destacan el diseño de una casa en la Moraleja en Madrid y un penthouse en la cosmopolita ciudad de Nueva York. Trabajos para los que está altamente preparado, al contar con un gran equipo de profesionales en muchas partes del mundo. 

Para un diseñador el reto es doble, pues no solo basta con tener una buena idea, sino también estar acompañado de las piezas estratégicas necesarias que lo ayuden a ejecutarlo. “Es difícil encontrar a las personas correctas, y con los años prácticamente te casas con ellas. Esta es una parte fundamental del trabajo, porque puedes tener una idea muy bonita pero muy mal ejecutada. Es como tener una tela maravillosa comprada en Grecia y que el vestido te lo haga la señora que solo sabe arreglar pequeños detalles de costura”.

 

Detrás del bosquejo del artista

Quien conoce Andrés Cova puede quedar cautivo de su impecable estilo personal y buen gusto al momento de vestir. “En mi closet no pueden faltar los pantalones blancos”, confiesa al declararse amante de la moda y del diseñador estadounidense Tom Ford, quien fue director creativo de grandes marcas como Gucci e Yves Saint Laurent.

 

Andrés Cova

Andrés Cova

 

En cuanto a la moda, los gustos de Cova se inclinan hacia los colores neutros y un poco más clásicos, contrario a sus elecciones al momento de diseñar en los que prefiere colores vibrantes y tonos un poco más atrevidos. 

Estar, como reza el dicho popular, “de punta en blanco, para el arquitecto va más allá de la moda. “No hago dieta pero sí me cuido mucho de los excesos. Soy propenso a los excesos, es parte de mi personalidad y por eso debo cuidarme”, añade mientras explica que todo es parte de un estilo de vida, que incluye también ir al gimnasio regularmente.

 

Puraguapura con Andrés Cova

Puraguapura con Andrés Cova

A la hora de divertirse, se refugia en las cosas más sencillas. Ir al museo, el ejercicio, incluso estar en la comodidad de su hogar, forman parte de sus rituales de diversión. "Me divierto yo solo y busco mis propias diversiones. Estar en mi casa y disfrutar de mi espacio, no me aburre. Puedo salir, pero prefiero pasar horas en casa y probarme ropa sin ningún problema".