Más razones para usar...

bicarbonato de sodio y limón


Alcaliniza y equilibra el pH del cuerpo, además ayuda a reducir la indeseada grasa abdominal.


El bicarbonato de sodio es un producto sumamente popular en millones de hogares en todo el mundo. Además de tener usos en la gastronomía, facilita algunas tareas de limpieza y también ayuda a mejorar la salud.

Su consumo debe ser moderado, pero en cantidades correctas ofrece beneficios a la sangre y al funcionamiento general del cuerpo. 

El bicarbonato de sodio posee un efecto alcalino sobre nuestro organismo, lo que ayuda a neutralizar el ácido clorhídrico del estómago, eliminando así el problema de la acidez estomacal y a regular el pH. Una acidez elevada en el cuerpo está asociada con un alto riesgo de osteoporosis y artritis. 

El limón, por su parte, es una fruta con usos medicinales y terapéuticos. Es un depurador de la sangre, elimina toxinas y es un poderoso bactericida. Posee Vitamina C, A, E y del grupo B. Además, aporta minerales al organismo como potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc.

Al mezclar estos dos productos obtenemos un digestivo, regulador del colesterol malo y depurador del cuerpo. 

Recomendamos tomarlo en las mañanas con el estómago vacío y no exceder su ingesta por más de dos semanas, ya que consumirlo en exceso puede llevar al aumento excesivo de la alcalinidad en la sangre. También, si sufres de gastritis de manera constante este tip no es para ti. Las personas con hipertensión o problemas cardíacos también deben abstenerse debido a su nivel de sodio. 

Así que ya lo sabes, este sencillo remedio puede aportar numerosos beneficios a tu cuerpo. Inclúyelo en tu rutina diaria y siente los efectos de llevar una vida más natural y saludable.

 

Ingredientes:

Medio vaso de agua tibia o templada.

Media cucharadita de bicarbonato.

El jugo de medio limón.