Katiuska Camargo

En tiempos difíciles es fácil sentirse desanimado. Para nadie es secreto que nuestro país atraviesa momentos muy duros, pero incluso en estos momentos más oscuros, existen personas que dan lo mejor de sí y logran brillar con luz propia. Venezolanos que luchan diariamente contra muchos obstáculos pero que le siguen apostando al país. 


Puraguapura tuvo el placer de conocer a una de esas personas que a veces nos parecen de otro mundo, pero no, son reales y están entre nosotros desafiando su propia existencia. Katiuska Camargo es residente de Petare, uno de los barrios más grandes de América Latina, donde se desempeñaba como repostera y hoy es coordinadora de líderes comunitarios de la Organización No Gubernamental (ONG) Haciendo Ciudad, donde junto a otros venezolanos trabajan por rescatar los espacios públicos para los vecinos de la zona. 

Katiuska Camargo


Una vida con un claro propósito

Katiuska Camargo es caraqueña y una de las tantas mujeres emprendedoras de este país. “Me formé como repostera, pero antes estuve en un programa de emprendimiento  para ser asistente administrativa con quien era la mano derecha del Presidente de British Petroleum en Venezuela. Con el tiempo estudié computación, inglés y ahora estoy realizando un Diplomado de Gobernabilidad y Gestión Pública en la Universidad Católica Andrés Bello”, nos cuenta Katiuska siempre con una sonrisa y una actitud indetenible. “Trabajo como Gerente de servicios en condominios. Soy la que hace el trabajo sucio de supervisión, pero lo que me mueve es el rescate de espacios públicos a través del arte”. 

Katiuska Camargo

Nadie podría imaginarse que de niña, esta vivaz y muy elocuente mujer, era tímida, porque si hay algo que le sobra a Katiuska, son palabras y la efusividad al momento de expresarse. “Era tímida, pero era de esas niñas que siempre buscaba ayudar y meterme en actividades. Ahora a los 42 años estoy empezando a descubrirme y ver ese potencial que tenía reprimido, disfruto de ese poder que todos tenemos para ayudar a los demás”.

“Siempre he hecho proyectos en mi comunidad. Empecé sola con el apoyo de mi mamá,  mis hermanos y unos vecinos. Entre todos logramos remover un basurero que tenía más de 40 años. Luego empecé a pensar en la caminería por donde pasaba mi mamá, así fuimos ampliando la visión y comenzamos a creer que podíamos llegar un poquito más allá. Cuando me doy cuenta de lo lejos que habíamos llegado con pocas personas y pocos recursos, nos empezamos a meter con vialidad, aguas negras y fuimos ayudando a otros vecinos. Para mi, los problemas son circunstancias. Esto pasa, todo pasa”.

Desde hace un año, Katiuska es voluntaria y Coordinadora de líderes comunitarios en Petare junto a la ONG Haciendo Ciudad. “Daba clases de reposteria y hacía postres. Me gustaba lo que hacía, pero sentía que el país se me caía a pedazos”. 

Katiuska Camargo

El año 2017 marcó un hito para Katiuska, es en ese momento que decido colgar el delantal y la batidora para tomar un rol socialmente más participativo. “Empiezo a asistir a unos laboratorios ciudadanos que se hacían en varias zonas para llevar la protesta a la no violencia, me fue gustando porque ya yo hacia actividades en mi barrio. Frecuentar estos lugares me permitió articular con organizaciones como Piloneras y Dale letra, para luego llevarlos a Petare. Nuestra primera actividad fue llevar bombas lacrimógenas al barrio y también invitamos a una especialista a explicar las consecuencias del uso de este tipo de artefactos. Allí nos dimos cuenta de lo desconectado que estaba el barrio de la realidad de la protesta, no de la realidad país, sino de la realidad de la protesta. Ese dia hicimos nuestro primer mural con Haciendo Ciudad, lo demás es historia”.

Katiuska Camargo

Manos que hacen ciudad, corazones que quieren cambiar Caracas

Haciendo Ciudad es una organización que articula el trabajo de voluntarios y comunidades para transformar espacios a través del arte, con objetivo que la comunidad sea co-autora y co-creadora de sus espacios. 

En tan solo un año han creado casi una veintena de murales en zonas populares de Caracas. Colores, formas geométricas y rostros toman cada uno de estos espacios, todo en un ambiente en el que resalta la colaboración entre pobladores y fundadores. “Para poder trabajar nos toca hablar con la comunidad para que entiendan que no es un trabajo político, sino que vamos por una razón humana y por iniciativa propia. Yo soy la encargada de ejecutar este primer paso, le abro el camino a la organización en el barrio”.

Katiuska Camargo
Katiuska Camargo

Muchos hablan sobre el poder del arte para la transformación social y cultural de un país. Haciendo Ciudad es una hermosa premisa que facilita el acceso al arte solventando necesidades que van más allá de lo prioritario. Estos proyectos son necesarios porque nutren la mente y los sentidos. “En el barrio hay otras prioridades, pero vivir en el barrio no tiene que ser sinónimo de vivir mal. Que las mismas comunidades se organicen para mejorar sus condiciones puede que sea un sueño para muchos, para nosotros es una realidad. Me gusta invitar a personas a que descubran con sus propios ojos que no todo en el barrio es malo y que ayuden a replicar lo que se vive aquí”. 

“Empezamos en Petare porque el cambio empieza por casa y esta es mi casa, pero en urbanizaciones como El Paraíso la gente esta capa caída y también necesita este tipo de iniciativas”. 

Katiuska Camargo

En palabras de Katiuska, Haciendo Ciudad y otros proyectos como este, no se tratan sólo de pintar un mural y recuperar espacios. “Es la integración comunitaria, la educación, la formación ciudadana, la recuperación de valores que hemos perdido y que de alguna manera tenemos que construir porque se nos olvido ser ciudadanos y por eso estamos así. Muchas cosas ocurren porque no hay ciudadanos formados, pero somos muchos y estoy convencida que dentro y fuera del país estamos reflexionando sobre este tema para salir adelante”. 

Katiuska Camargo


Construyendo país

Como muchos venezolanos, Katiuska le apuesta al país y cada mañana decide con su trabajo aportar su grano de arena. “Decidí quedarme en Venezuela, pero no quedarme con la quejadera, si me voy a quedar es porque voy a hacer algo. Tengo un hashtag en redes sociales, #MasAccionyMenosLirica, ya tenemos bastante gente que hable, hay que comenzar a hacer. Necesitamos campaña de educación ciudadana en todos los espacios, el metro, el autobús y no solo en los barrios, sino también en las urbanizaciones”. 

Para Katiuska visitar un espacio recuperado es sentir el respeto y el agradecimiento de la gente. “Automáticamente le cambias la energía a una comunidad entera. Ser voluntario te da la oportunidad de ganarte el respeto y el cariño de la gente. De lo poco que hay en la comunidad, la gente te ofrece y cuando llegas te conviertes en uno más. Lo más espectacular es ver la reacción de los niños”. 

Katiuska Camargo


Katiuska no se detiene y mientras habla sigue nombrando proyectos en los que participa de manera activa. “Venezuela no tiene tiempo para más planes, cambiar el país no es sólo cambiarle la fachada, sino también cambiar uno mismo. Hay comunidades en las que buscamos fortalecer la educación formal, le encontramos cupos en los colegios a los niños y hacemos el acompañamiento desde la casa. Los niños son punto de partida clave”. 

Este año, Katiuska ha sido nominada al premio Mujer Analítica 2018 por la organización Mujer, Ciudadanía y Oportunidad. “Sólo pido que seamos mejores seres humanos, los niños lo están demandando a gritos, necesitamos mejores adultos. Desde el ejemplo creo que se enseña más. Todo el que quiera usar su talento para hacer país, las puertas y las calles están abiertas”

Katiuska Camargo


A personas como estas les preguntas que piden de la vida o cómo logran tener esa energía para no dejarse amilanar por los malos momentos, y curiosamente todo parece ser cuestión de actitud. Hemos tenido la oportunidad de conversar con personajes fuera de serie que hacen vida dentro de nuestra hermosa y caótica Caracas. 

Desde Puraguapura ponemos a su disposición nuestra plataforma para difundir noticias positivas como estas y dar a conocer aquellos que no sólo viven en positivo, sino que además nos contagian con su buena vibra. 

La experiencia vivida en Petare fue muy importante para Puraguapura porque pudimos ver que a pesar de todo lo malo, ahí los niños juegan en la calle.


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@HaciendoCiudadV